Cuando nos hacemos un tatuaje, en principio vamos con la idea de conservarlo toda la vida, pero lo cierto es que con el paso del tiempo podemos cambiar de opinión por muy diferentes razones. Es por ello que vamos a aprender todo sobre la eliminación de tatuajes, resolviendo algunas de las dudas más frecuentes.

Eliminar o no un tatuaje, ¿qué debo tener en cuenta?

Tomar una decisión acerca de eliminar o no un tatuaje es algo muy personal, que generalmente está motivada por diferentes razones que van desde un cambio de las creencias u opiniones personales, hasta por supuesto el hecho de que el tatuaje se haya ido estropeando con el tiempo, no haya sido realizado con la profesionalidad que esperábamos, cambios en nuestra vida privada, e incluso exigencias laborales entre muchos otros.

Lo más importante en este caso es valorar bien los pros y los contras de proceder a su eliminación, ya que una vez que comencemos con el proceso, ya no habrá vuelta atrás.

También hay otra alternativa que es la posibilidad de valorar el convertir el viejo tatuaje en uno nuevo, algo que puede ser interesante en unos casos mientras que en otros quizás no lo sea tanto.

De cualquier manera, una de las premisas fundamentales a la hora de optar por la eliminación de tatuajes, es ponernos en manos de profesionales del sector, ya que se trata de un proceso que se lleva a cabo utilizando una máquina de láser específica para este menester, y para garantizar los mejores resultados y la máxima seguridad, debemos asegurarnos de estar en un gabinete con expertos certificados en la materia.

Me han dicho que eliminar un tatuaje es peligroso

En la actualidad, eliminar un tatuaje es un proceso completamente en seguro.

Es cierto que se trata de un proceso que supone una cierta agresividad sobre nuestra piel, lo cual es necesario para poder proceder a la eliminación del tatuaje.

Sin embargo, los efectos secundarios se limitan a pequeñas hinchazones, molestias de carácter temporal o incluso a la aparición de hematomas en la zona afectada, pero cabe destacar que son muy poco frecuentes, además de que en poco tiempo desaparecen por completo.

Recuerda que para conseguir los mejores resultados y evitar estos efectos secundarios, deberás seguir al pie de la letra las recomendaciones del profesional, las cuales tendrás en cuenta antes, durante y después del proceso de eliminación de tatuajes.

Cómo se elimina un tatuaje y cuánto tarda el proceso

La eliminación de tatuajes se lleva a cabo por parte de profesionales certificados que utilizan una máquina láser específica.

Deberemos someternos a diferentes sesiones en función de particularidades como el tamaño del tatuaje, profundidad del mismo, tipo de pigmento empleado, zona donde se encuentra ubicado, tipo de piel, etcétera.

El número de sesiones suele ser entre tres y cuatro, pero en casos especiales puede llegar incluso a ocho, por lo que debemos preguntar al profesional en nuestro caso en particular.

Antes de someternos a la primera sesión, el profesional analizara nuestro caso en particular, tras lo cual se concretará la primera cita a la que acudiremos siguiendo las recomendaciones del mismo para los días previos.

Durante el proceso, el láser se encarga de romper las partículas conformadas por los pigmentos, y será el propio cuerpo el que absorberá estas micropartículas más pequeñas, de manera que procederá a su eliminación mediante el drenaje linfático.

Una vez realizadas todas las sesiones, el tatuaje habrá desaparecido pero no por completo, ya que todavía necesitaremos un tiempo adicional que variará de un paciente a otro, tras lo cual, nuestra piel recuperará de nuevo su aspecto natural.